Cuatro compañeros están por atravesar un momento significativo en sus vidas, van a tomar la tan esperada comunión. En torno a este gran suceso, gira la comedia dirigida por Carlos Kaspar.
La trama es sencilla, un grupo de chicos interpretados por: Nicolás Maiques, Juan Paya, Dario Barassi y Juan Manuel Guilera, se encuentran en el quinto año de un Colegio privado y Católico. Ellos están ansiosos y temerosos por tomar la comunión. Debido a ésto es que surgen dudas y planteos en torno a la religión, a la iglesia como institución, a los pecados capitales, al cielo, al infierno, y a la sexualidad, en la que hacen hincapié.
Si bien Chicos Católicos es una comedia que a punta a entretener al público, y en cierta manera lo logra, podría cuestionarse si es acertada la mirada que tiene hacialahomosexualidad, y al idealde belleza propios de una sociedad retrógrada, que no es la nuestra. Por momentos la obra cae en los típicos clichés, como lo es simular escenas en cámara lenta, tan utilizadas en el teatro y en la televisión, y en las bromas simples y efectistas.
Lo interesante de la puesta son las actuaciones. Cada actor se desdobla componiendo dos personajes completamente opuestos entre si, mostrando de esta manera la versatilidad de cada interpretación. Cabe destacar a Nicolás Maiques quien interpreta a un chico inteligente, aplicado, siendo este el centro de todas las burlas por su condición de “homosexual, Judío y pobre”. En el están concentradas muchas de las discriminaciones que sufren las de denominadas minorías. Junto a Dario Barassi sorprenden con su gran histrionismo y calidad actoral.