Portada | Cartelera | Musicales | Noticias | Notas | Beneficios | Castings | Cursos | Publicidad | Nosotros | Foros | Usuarios
  Buscar   en     
 
  Detalle de la nota
 
 
Eduardo Sacheri habla sobre el origen de ¨Araoz y
 
 
 

 Empecé a escribir “Aráoz y la verdad” en febrero de 2006, un par de meses después de la publicación de mi primera novela, “La pregunta de sus ojos”, que a su vez había sido precedida por tres libros de cuentos.

Me encontraba, por lo tanto, sumergido en ese estado de ánimo bastante peculiar que me sobreviene inmediatamente después de la publicación de un libro: cansado por las infinitas y tediosas revisiones y correcciones que habían precedido a la publicación; e inseguro de cara a mi futuro como autor, ya que cada vez que termino de escribir un libro siento que ha sido el último; que nunca más voy a ser capaz de acopiar ni las ideas, ni las palabras ni la valentía necesarias como para escribir un nuevo libro.

Así me hallaba en febrero de 2006: cansado, inseguro y temeroso. Para colmo, sentía que debía modificar algunas líneas básicas de mi modo de escribir. Sentía que me estaba reiterando, que acudía siempre a los mismos temas, al mismo registro lingüístico en la voz del narrador. Sospechaba que mis personajes tendían a parecerse y a replicarse. Por ejemplo: mis protagonistas masculinos solían enamorarse mucho, y solían también ser correspondidos. Solían tener amigos buenos y confiables. Solían cargar el recuerdo de infancias felices y de padres amorosos. ¿No me estaría repitiendo?

Con “Aráoz y la verdad” decidí lanzarme al vacío, en el sentido de alejarme de esas viejas certidumbres. O intentarlo, por lo menos. Nada de amores correspondidos ni de infancias dichosas junto a padres cariñosos. Y nada de una estructura previa y segura, antes de largarme a escribir. Tenía sólo una imagen en mente: un hombre de cuarenta años se baja de un tren, en una estación ignota, en plena noche. Nadie lo espera en el andén. El hombre no conoce ese sitio, pero sabe que allí, en ese pueblo perdido de la pampa, vive otro hombre, un viejo, al que necesita encontrar.

Eso era todo. No tenía más certeza que esa imagen, y la necesidad de empezar  a responder preguntas. Porque con las preguntas ocurre siempre lo mismo, se trate de vivir o de escribir: nacen a medida que avanzamos. ¿Cómo se apellidaría ese hombre?  Aráoz. Porque lo escuché uno de esos días y me gustó su extensión y su musicalidad. ¿Y el nombre? Ezequiel. ¿Por qué Ezequiel? Porque era un nombre que no había usado todavía en mis otros libros. Y porque cuando lo pensé por primera vez, recordé que había un profeta en la Biblia que se llamaba así. Y me imaginé un diálogo en el que alguien iba a decirle a Aráoz, cuando se enterase de que se llama Ezequiel, que tenía nombre de profeta.  ¿Cómo se llamaría el pueblo? O’Connor, porque hice la  primaria en una escuela parroquial de Castelar que dirigían unos sacerdotes irlandeses de la orden de los palotinos, que me caían bien y me dejaron el afecto por los apellidos que empezaban así.

Tal vez para quien lea estas líneas no resulten argumentos demasiado sólidos, pero en el tembladeral de empezar a escribir, peor hubiera sido no tener nada.

Por supuesto, había preguntas mucho más esenciales para las que, al principio, no tenía la menor respuesta. La principal. O la principal y sus derivados: ¿Para qué viaja Aráoz hasta O’Connor? ¿A quién busca? ¿Para qué lo busca? A medida que fui escribiendo, esas preguntas fueron encontrando sus respuestas. Y los temores consabidos de no poder escribir, o de escribir un montón de páginas sin sentido, retrocedieron lo suficiente como para dejarme seguir hasta el final.

Ahora, que Gabriela Izcovich adapta este libro para teatro, como diría el tango “la historia vuelve a repetirse”: vuelvo a pensar en el libro terminado y me asaltan dudas. Me gustan los personajes tal como se desarrollaron, lo que piensan, lo que dicen, lo que sienten. Me satisface el final, los límites que cierran la historia. Sin embargo… ¿Fui capaz de evitar aquellas reiteraciones que tanto temía al empezar? ¿Esos tics a los que tanto temía en un comienzo? Estoy seguro de que evité algunas redundancias. Pero también estoy seguro de que cometí otras. Temas, gestos, sentimientos que, por más que haya intentado esquivarlos, terminaron imponiéndoseme. Tal vez mi protagonista, el pobre Ezequiel Aráoz, transita un camino de redención parecido a otros protagonistas que tuve con anterioridad. Tal vez el desenlace de la historia se niega a cerrarse en la melancolía y busca ingenuamente alguna rama que lo encarame hacia sitios más luminosos. Y es probable que esas decisiones repliquen un modo de ser y de hacer que otras de mis historias ya han recorrido. Pero no me inquieta demasiado esa comprobación. Hoy no, por lo menos. Tal vez se trate de señas de identidad a las cuales no sea posible –ni deseable- renunciar. Al fin y al cabo, todos tenemos nuestros fantasmas. Y, mal que nos pese,  sobrevuelan muchos de nuestros actos y muchas de nuestras palabras. Y somos lo que somos con esos fantasmas sobre nuestras espaldas.

Eduardo Sacheri.


 
 
 
    Enviar nota por E-mail  
Share    
< Volver a Cartelera
...........................................................................................................................................................
 
¡Enviá tu comentario!
Tenés que ser un usuario registrado para enviar tu comentario. ¡Registrate gratis!
 

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algíºn comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar.
Enviar un comentario implica la Aceptación del Reglamento.

 
 
 
 
........................................................................
  + Leidas  
 
  + Recientes  
 
  + Comentadas  
........................................................................
........................................................................
Quiero suscribirme al Newsletter!
........................................................................
 
Portada | Cartelera | Musicales | Noticias | Notas | Beneficios | Castings | Cursos | Publicidad | Nosotros | Foros | Usuarios
Nos acompañan:
 
Copyright © 2006-2011 - GEOteatral S.R.L - Todos los derechos reservados - Desarrollado por Pablo D. Berniker - Design by Mueka Studio