Como homenaje a Hugo Midon, el Teatro Cervantes reestrenó Locos ReCuerdos de Midon y música de Carlos Gianni (estrenado originalmente en 1995) esta vez bajo la dirección de Lala Mendia, quien creó una puesta simple, pero atractiva, que lleva a los espectadores de la emoción a la felicidad mas pura en cuestión de segundos.
La obra es un compendio de distintas escenas - pertenecientes al recordado programa que emitía ATC y los tres espectáculos de Vivitos y Coleando - las cuales narran distintas y pequeñas historias de un divertido grupo de payasos, y en donde se interpretan canciones – podría ya decirse - clásicas, como Me pongo los zapatos, Locos por la limpieza, El cepillo dental, Querido Perrault y Piratas, entre otras.
Lala Mendia realiza una cuidada dirección, en donde se nota un gran respeto por el trabajo y legado de Midon, y probablemente uno de los mejores homenajes que ésta realiza es que la puesta tiene una impronta personal. La obra es un verdadero disfrute tanto para los chicos, como para los más grandes, muchos de los cuales seguramente, se encuentren en la platea cantando las canciones, y ahora acompañados por sus hijos, o sobrinos.
Carlos Gianni, el maravilloso socio musical de Midon, tiene a su cargo la dirección musical quien realiza algunos cambios en sus bellísimas composiciones, las cuales no parece que hayan sido compuestas hace casi 20 años.
Mendia se valió de un gran elenco de actores para encarnar las distintas historias, con un trió protagónico de lujo, como son Omar Calicchio, Osqui Guzmán y Karina K, quienes interpretan sus roles con naturalidad, y en donde tienen muy presente el juego y la diversión, algo que es agradecido enormemente por los espectadores.
Éstos se encuentran acompañados por Denise Cotton, Jorge Maselli, Marcelo Albamonte, Mariela Kantor y Pilar Manendez quienes realizan una destacada tarea.
Como dice la canción ¨volverse a encontrar¨ era muy necesario. Locos ReCuerdos es una obra para toda la familia, en donde el disfrute y la emoción estarán garantizados. Un cuidado espectáculo con un gran nivel artístico, de esos que uno siente como un mimo en el corazón, una obra para ver, y volver a disfrutar.