Portada | Cartelera | Musicales | Noticias | Notas | Beneficios | Castings | Cursos | Publicidad | Nosotros | Foros | Usuarios
  Buscar   en     
 
  Detalle de la nota
 
 
Neon - Critica
Un mundo absurdo y apocalíptico ¿cómo el nuestro?. Critica de la obra de Agustina Muñoz, con Laura Paredes, Alberto Rojas Apel, Lalo Rotavería, Matías Umpierrez, Elisa Carricajo y Cecilia Rainero. Crítica de Bettina Girotti.
 
 
 

13 de octubre de 2011

Todo ocurre en una habitación inundada por la luz roja de un cartel de neón que indica “Hotel Ritz” y que hace sentirse en un “motel” de las típicas road movies estadounidenses. El tiempo parece detenerse dentro de esa habitación. La imagen inicial que muestra a un hombre descansar plácidamente tumbado en la cama transmite una engañosa paz que pronto revelará su carácter de apariencia. Así inicia Neón, escrita y dirigida por Agustina Muñoz.

La luz se ha cortado en todo el edificio, otra vez. Juan (Rotaveria) llega con una caja llena de regalos para su novia, Ro (Paredes). Un tercero, que aún no ha sido debidamente presentado, duerme mientras ellos hablan. Hasta aquí todo parece normal. De repente, el primer indicio de que la normalidad que vemos no es tan normal: todos los regalos que trae Juan provienen de la escena de un crimen y ninguno de los dos parece incomodo con este hecho. Luego de un pequeño juego en que Juan y Ro manipulan el sueño del anónimo durmiente, golpean puerta. Es Gaby (Carricajo), hermana de Ro, quien, luego de días de insomnio provocado por pesadillas en las que rememora todas sus rupturas amorosas, acude desesperada a su hermana (mejor dicho medio hermana, según afirman ambas al unísono) para contarle que vio en sueños, que luego sabremos son premoniciones, como su novio Leo (Rojas Apel) se suicidaba. He aquí un segundo indicio de lo engañosa que es esta normalidad. Aún nos falta conocer a los otros tres personajes: aquel hombre que dormía, Gus (Umpierrez), por lo menos antes del cambio de identidad, primo de Juan recién llegado de Berlín; Leo, novio de Gaby a quien ya habíamos escuchado nombrar; y, por último, Eva (Rainero), una vecina que rozando el hermetismo vive recluida en un departamento unos pisos abajo.

En esta suspensión temporal, los seis personajes alternan sus actividades entre el ron, las cartas, el dormir, el testeo de lamparitas, una coreografía, y por supuesto, entrar y salir. Y, como si fuese poco, en medio de todo esto, conversan sobre la muerte y las separaciones, las vividas y las contadas. Pero no hay angustia ni mucho menos, no hay lugar para el llanto en un mundo en pleno Apocalipsis: hoy son otros quienes sufren, otros quienes se separan, otros quienes se mueren. Pero son concientes de que aquello les pasó y, que aunque se resistan, les volverá a pasar. No por nada, Ro le pide a Juan que cuando ya no la quiera se vaya sin que ella lo note y que si la llama, lo haga desde un teléfono que no pueda reconocer. No por nada, Gaby se reusa a ver a Leo luego del sueño-premonición de su muerte. Pero, dijimos, no hay lugar para el llanto. Así como la luz del cartel de neón tiñe toda la habitación, lo absurdo tiñe todas estas reflexiones: no es el niño que casi muere incinerado en la procesión lo que preocupa, sino que el gatito dorado no mueva la pata.

Tercer y último indicio: una teoría, cuya fundamentación es mantenida en el misterio, según la cual existe un axolotl (una especie de salamandra) por cada ser humano, por lo que la reciente muerte de uno de estos particulares animales en el acuario que Ro y Juan visitan, anuncia un futuro deceso humano. Y es que en esta “otra” y apocalíptica normalidad ¿no resulta sumamente sensato equiparar la existencia humana a la de una especie en peligro de extinción?

Neón
construye partiendo de estos elementos un mundo que se rige por sus propias reglas, balanceándose entre lo trágico y lo absurdo, un vaivén continuo que hubiese quedado paralizado si no fuese por los interesantes trabajos actorales y el trabajo escenográfico a cargo de Oria Puppo. Eso si, aunque el mundo de Neón, parezca un poco anormal y lejano, el nuestro ¿tiene algo que envidiarle? 

Bettina Girotti
bettina(a)geoteatral.com.ar

 
 
 
  Información  
 
 
 
TEATRO
El Camarin de las Musas
DIRECCIÓN
Mario Bravo 960
TELEFONOS
4862-0655
WEB
http://www.elcamarindelasmusas.com.ar
 
FUNCIONES
Sabado 23 hs.
LOCALIDADES
Estudiantes y Jubilados $30
General $45
 
  Ficha Técnica  
 
 
 

Actúan: Laura Paredes -Alberto Rojas Apel - Lalo Rotavería - Matías Umpierrez - Elisa Carricajo - Cecilia Rainero
Dramaturgia y dirección: Agustina Muñoz
Apoyo en dirección y coreografía: Bárbara Hang
Colaboración artística: Laura Gamberg y Sebastián Arpesella
Escenografía: Oria Puppo
Vestuario: Micaela Sleigh
Luces: Leo Daiuto
Fotos: Sebastián Arpesella

Temporada: 22/04/2011 al 29/10/2011
 
    Enviar nota por E-mail  
Share    
< Volver a Cartelera
...........................................................................................................................................................
 
¡Enviá tu comentario!
Tenés que ser un usuario registrado para enviar tu comentario. ¡Registrate gratis!
 

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algíºn comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar.
Enviar un comentario implica la Aceptación del Reglamento.

 
 
 
 
........................................................................
  + Leidas  
 
  + Recientes  
 
  + Comentadas  
........................................................................
........................................................................
Quiero suscribirme al Newsletter!
........................................................................
 
Portada | Cartelera | Musicales | Noticias | Notas | Beneficios | Castings | Cursos | Publicidad | Nosotros | Foros | Usuarios
Nos acompañan:
 
Copyright © 2006-2011 - GEOteatral S.R.L - Todos los derechos reservados - Desarrollado por Pablo D. Berniker - Design by Mueka Studio